lunes, 30 de marzo de 2009

Sí, los agarré

Sí, los agarré, pero me quisieron morder, ¿comprende? Los cuatro, con el hocico abierto..., tanto, que se les veían las anginas y las carnes.
Corrí hasta el fondo, desde luego, hasta el final: y nada, pues los cuatro brincaron; los cuatro; uno después del otro, como si volaran. Vi, de tal modo, los movimientos, los saltos: y no sólo eso: también los colmillos, y las lenguas, agitándose; y los ojos, sobre todo.
No supe qué hacer: si quedarme ahí o seguir. Y ellos tampoco, ya que no se movieron. Uno, incluso, se agachó, con tranquilidad. Los otros se quedaron así, como estaban.
Los minutos, es la costumbre, pasaron, y sentí el frío. Y también la humedad, la cual había sido la culpable: la humedad, la nube baja.
Así aguantamos, entonces: inmóviles, descompuestos, hartos, hasta que me cansé, y di un paso, el primero.
Ellos, al darse cuenta, me enseñaron los colmillos, y se me echaron encima, con furia.
Obviamente, sentí el vaho en la cara; y los colmillos, que se clavaban aquí, y luego allá; y la sangre, que me refrescaba. A lo que escuché un disparo, de súbito; y a lo que escuché el primer aullido, roto, cercenando la noche. El primer aullido, y los llantos.
Al despertar, la humedad envolvía mi cuerpo, todavía.

viernes, 27 de marzo de 2009

El affair Nery Castillo

Hable usted, señor, y no calle. Diga lo que quiera, despotrique, miente madres, pues de eso se trata: de acusar, de poner el dedo, de sacudir al interlocutor. Y es que usted, señor, como lo hizo saber hace algunos días, usted es de otra ralea, de otra clase: nada que ver, en fin, con sus paisanos, que nunca conocerán las calles de Londres, de París, de Barcelona..., ni mucho menos las mieles del éxito, sea éste de cualquier tipo: deportivo, comercial, amoroso... Por eso le pido, señor, que no se detenga ni tampoco se intimide, ya que en México lo que necesitamos es que nos golpeen, nos griten, nos escupan a la cara. Le repito, usted puede hacer eso y más, todo lo que se le ocurra: vociferar, maldecir, ridiculizar..., y si no le basta: subirse a la mesa, bajarse los pantalones, enseñar el culo... en suma, hacer lo que se le venga en gana. Vaya, pues, con Dios, señor, y no se olvide de los que nunca van a salir de este país, o de esta suerte de enredo al que llaman país.
http://www.youtube.com/watch?v=llgNuBfWG7E

jueves, 26 de marzo de 2009

Pesadilla 2

En la matanza, las cabras no balaron.

Tengo dolor de país

El herr professor Roberto Castillo invita a los "compas", "compitas" y demás a que manden textos sobre el tema de moda: la violencia, al siguiente correo electrónico:
johnytecate@hotmail.com
La idea es que los textos nutran el sitio llamado Tengo dolor de país (http://tengodolordepais.blogspot.com/), el cual, como se afirma en la "Introducción", pretende sensibilizar a los lectores acerca de "los miles de secuestros, asesinatos y ejecuciones que se han venido realizando en los últimos años".
De momento, las plumas dolorosas que se dejan leer son las de Alfonso García Cortez, Elizabeth Cazzesús, Tomás Di Bella, Mónica Ávila, Lizeth García y la del editor, Roberto Castillo.
Están invitados.

martes, 24 de marzo de 2009

"...materia esclarecida..." / Libros mexicanos 8

Al cielo por asalto (1979, 1986), de Agustín Ramos. Digámoslo sin rodeos: Agustín Ramos es un escritor secreto, casi hierático, que publica muy poco y que, según parece, huye del reclamo por la puerta grande, dirigiéndose a un lugar remoto (muy remoto), en el que el panfleto es ninguneado, o si se prefiere, convertido en diamante de 18 kilates. Y no es que exagere, pero la lectura de su novela Al cielo por asalto me hace pensar en el hecho irrebatible de que cuando los escritores serios apuestan por la crítica del poder, sin renunciar a sus querencias, lo que nos proponen nada tiene que ver con los aspavientos del partido, ni mucho menos con los del realismo dogmático: ajenos a esa pedagogía redentora que señala los males del mundo, y ajenos también a esa retórica punzante, que estalla a la menor provocación, buscan las nuevas formas, las nuevas formaciones, mediante las cuales puedan modelar los mensajes cifrados, indirectos, de la disolución. Agustín Ramos trabaja, de tal modo, con la historia de nuestro país, con la historia de su autoritarismo, y no obstante la denuncia que propone jamás es panfletaria o monológica; proactiva, estética, mítica: semejante denuncia es una ruptura de la realidad, capaz de disparar "el cosmos [...] en espiral hacia lo eterno, sin alterar la dialéctica de su palpitación, volcándolo todo a la entropía del infinito más allá y/o al bruno vacío de la condensación extrema".

lunes, 23 de marzo de 2009

Andrés Neuman

Casos como los de Andrés Neuman, ganador del XII Premio Alfaguara de Novela, me dicen algo: que la segunda parte del Boom será agresiva, abultada y totalizadora. Baste pensar, en ese sentido, en la cantidad de libros que ha publicado este joven escritor (¡15!), para concluir que la poquedad no va de la mano de las nuevas generaciones, ni mucho menos la languidez o la vacilación. Dipuestas a comerse el mundo de un solo bocado, y a publicar sin contemplación, apuntemos que se convertirán en la panacea de la industria al producir las grandes obras, las grandes historias, con destreza y celeridad.

El tridente portentoso

Nota (un poco) homoerótica, relativa al tridente delantero del Pep-Team:
"Los tres se gustaron ayer [Henry, Eto'o y Messi]. Quisieron tocar el balón tantas veces como fuera posible, ayudarse, apoyarse, verse, quererse y hacerse el amor sobre el terreno de juego. Fue un orgasmo futbolístico. No fueron tres profesionales sobre el césped del Camp Nou que se ganan el sueldo tan bien como pueden, sino tres niños que juegan en un parque y que disfrutan del balón, del fútbol más puro, sin cámaras, sin espectadores, por el [...] placer de jugar. Transmitieron tanta felicidad que la grada no pudo más que entregarse a cada una de sus jugadas. El Camp Nou se convirtió en un tablero de ajedrez en el que Henry, Messi y Eto’o se intercambiaban posiciones a la misma velocidad que se movía el balón. Pero los tres visten la camiseta del Barça y cada gol y cada goleada queda registrada, no sólo en la memoria de los aficionados, sino en los libros de historia. [...] Colectivamente, deberían ser declarados Patrimonio de la Humanidad". (Iván San Antonio, Sport.)

domingo, 22 de marzo de 2009

Soberbio

El partido del Barça, el día de hoy, no fue un partido de fútbol: fue un espactáculo circense, acrobático, en el que los once jugadores rozaron la perfección.
(Seis goles a favor y ni uno en contra.) (Soberbio.)

"Ojos eran fugitivos" / Cine 18

Miguel y William (2007), Dir. Inés París. Filme chafita, incoherente y bobalicón, tal vez inspirado en el lightcismo de esa melcocha que es Shakespeare in Love (1998), dirigida por el disparejo John Madden hace algún tiempo. Calificación: cero.
http://www.youtube.com/watch?v=9j3_voNnpg8

No tenía ojos

= No tenía ojos, no los tenía. (Era como de otro planeta, como de otro universo.) = ¿Acaso había nacido así, con las cuencas vacías? (Le pregunté, pues, de repente, sin preámbulos.) = Evidentemente, no me respondió, no me quiso responder. (No tenía por qué, me dije, no tenía por qué.) = Caminamos luego, despreocupados, por la arena. (Despacio, sin mortificación.) = De súbito, me agarró del hombro, como si fuera su amiga. (Mejor, como si fuera su hermana.) = Y fue entonces cuando me dijo que el final estaba cerca. (Muy cerca, insistió, muy cerca.) = Al terminar, me dieron ganas de tocarle las cuencas. (Me dieron ganas, muchas ganas.) =

viernes, 20 de marzo de 2009

Autógrafos 1

Lugar: Salamanca, España.
Comentario: Mi mujer, ese día, se encargó de hacer la faena, pues yo estaba ocupado, sirviendo de guía del poeta José Caballero Bonald y su esposa. Con todo, recuerdo la escena: rodeado por una turba de estudiantes universitarios, que se le echaban encima, José Saramago repartía autógrafos al por mayor, sin inmutarse. Tranquilo, controlando la situación, el gran escritor extendía un brazo con serenidad, después el otro, como si fuera lo más normal. Cierto, pensé, estaba acostumbrado, quizá harto, pero lo hacía muy bien, consciente del papel que tenía que jugar, precisamente en ese momento, en el que la fanaticada le hacía preguntas, confesiones, declaraciones de amor... Saramago, entonces, ni tardo ni perezoso, agarraba los libros, los abría, los palpaba, y era cuando estampaba el autógrafo, ni muy rápido ni muy despacio, tomándose su tiempo, viendo de repente al interlocutor.

jueves, 19 de marzo de 2009

¡!

Me llamo espanto y habito en un reino: en el de la desolación.
(¡Viva México!)

...

Escribir muy rápido, si se puede. Y posteriormente desescribir, o lo que es lo mismo, garabatear, borronear, pulir, hasta ofuscar la contemplación. Ese es el punto, creo; ése y no otro.

miércoles, 18 de marzo de 2009

There are no reasons

Cita memorable de Trainspotting (1996, Dir. Danny Boyle): "I chose not to choose life. I chose somethin' else. And the reasons? There are no reasons."

lunes, 16 de marzo de 2009

"...poderes de registro" / Libros de otras latitudes 5

Pelando la cebolla (2007), de Günter Grass. Suele suceder: los genios, por lo general, no se equivocan. Ambidiestros, oportunos y con una sensibilidad a flor de piel muy poderosa, los mentados convierten en oro todo lo que tocan (...y evocan). Tal es el caso, cómo dudarlo, de Günter Grass: un escritor de los de antes, de los que ya no existen, que, en esta ocasión, dialoga consigo mismo y sus demonios a fin de recapitular el tiempo difuso, ido, del ayer. Pues Grass, ciertamente, al realizar dicha labor, no se guarda nada, ni siquiera cuando aborda aspectos "incómodos", como pueden ser, por ejemplo, su ingreso temprano en el ejército alemán o, después, luego de finalizar la Segunda Guerra Mundial, su lucha permanente por sobrevivir en medio de un entorno hostil y desesperanzador. Pelando la cebolla es, de verdad, un gran libro, uno de los grandes en este siglo que apenas comienza, donde el insigne escritor se desnuda a cabalidad, mostrando las claves de su desarrollo artístico y vital. ("Cuando se le atosiga con preguntas, el recuerdo se asemeja a una cebolla que quiere ser pelada para dejar al descubierto lo que, letra por letra, puede leerse en ella: rara vez sin ambivalencia, frecuentemente en escritura invertida o de otro modo embrollada".)

viernes, 13 de marzo de 2009

Protoalebrijes 1

Estos dos protoalebrijes acaban de mirar a dos protoalebrijas desnudas.
El de arriba, el que parece dragón, es el más explícito, el más obvio, pues su lengua estirada, palpitante, muestra el deseo carnal que lo corroe y le hace actuar como un canino obtuso, en plena excitación; el de abajo, el más pequeño, actúa de otra manera, exhibiendo el acaloro con menos espontaneidad, ya que sabe que por su tamaño lleva las de perder.
Ambos, sin duda, al verse rechazados por las protoalebrijas (lo que es frecuente), se refugiarán en un bar de caballeros para hablar de la final de la UEFA Champions League.

Amor propio

"No cambio cuando gano; que no celebro fiestas ni me vuelvo loco, ni cuando pierdo, porque sé que es un juego. Felicito al contrario, y se ha acabado. Esto es un deporte. No me veréis hundido porque no lo estoy".
(Palabras de Juande Ramos, director técnico del Real Madrid.)
("No me veréis hundio porque no lo estoy": bonita frase, de verdad; estimulante.)

martes, 10 de marzo de 2009

Cartas credenciales

"No, bueno, pues la cosa cambia...; empero, para qué nos hacemos..., si la verdad es que no, es decir que no, que no quiero, que se me quitaron las ganas, así nomas....; las ganas, de verdad, las ganas, porque si usted recuerda la cosa era distinta, muy distinta...; antes, uno se ponía y listo: era como un nuevo comienzo, lleno de emociones, de certezas, de ganas...; sin embargo ahora no, y menos en estas condiciones, en las que las palabras se atoran, se atrancan, si bien les va...; insisto, uno cambia y también las circunstancias, principalmente éstas: las circunstancias".

lunes, 9 de marzo de 2009

"Ojos eran fugitivos" / Cine 17

The Wrestler (2008), Dir. Darren Aronofsky. La Academia no da una... Y menos cuando los premios se entregan para no quedar mal, tal como ocurrió en la pasada ceremonia de los Oscar, donde el "triunfador" de la noche fue el activista Sean Penn: un actor portentoso, genial, al cual he celebrado en más de una ocasión, pero que ahora, comparado con Mickey Rourke, me parece menor, por no decir banal. Y es que, se mire donde se mire, la actuación del histrĭo de Santa Mónica es a penas una jugarreta rabiosa, puesta al servicio de una causa ¿noble?: la del movimiento gay; hecho que, por fortuna, jamás sucede con la actuación de The Motorcycle Boy, en la que lo importante no es despertar conciencia alguna o encabezar movimientos cívicos. Lo digo, por tanto, con alegría: en The Wrestler, Rourke da vida a uno de esos personajes fuera de serie, imborrables, que se quedan en la mente del espectador por su calidez y espontaneidad; a uno de esos personajes singulares, redondos, que asumen su destino trágico sin titubear, y que, en mayor o menor medida, refieren lo que M. M. Bajtín llama la "totalidad temporal del héroe".
http://www.youtube.com/watch?v=61-GFxjTyV0